Su origen se remonta al año 1.755 cuando Gregorio Vázquez formó su ganaderías con reproductores de procedencias variadas, y confuso origen. En 1.778 hereda la vacada su hijo Vicente José, el cual cruza ejemplares de las mejores ganaderías existentes en la época, tales como el Marqués de Casa Ulloa, Bécquer, Cabrera y el Conde de Vistahermosa.
Vicente José Vázquez mantuvo su ganadería hasta su muerte ocurrida en 1.830. Tras su desaparición la ganadería fue vendida en varios lotes, uno de los cuales fue a parar al Rey Fernando VII. A su muerte en 1.833 para a la Reina regente Mª Cristina. Un año antes el monarca había regalado 50 vacas y 2 sementales a su sobrino Miguel de Portugal, Duque de Braganza.
En 1.835 quedan como únicos propietarios los Duques de Osuna y Veragua.
La sociedad mantenida por los nuevos propietarios llegó hasta 1.849, año en que el Duque de Veragua queda como único dueño manteniéndola en su poder y en el de sus dos sucesivos herederos hasta 1.927.
El Duque de Veragua vendió su ganadería en 1.927 a Manuel Martín Alonso, el cual tres años después traspasa la ganadería a Juan Pedro Domec Núñez de Villavicencio, excepto un pequeño lote que es adquirido por Don Luis Jordán de Urries, Marqués de Castronuevo, quién posteriormente vende a Don Mariano García de Lora, y éste a Don Emilio Arroyo. Don Manuel Muñoz Rodríguez de Aguilar compra a este último el ganado. En 1.966 Don Samuel de Paz adquiere una parte de la anterior ganadería. En 1.991 hereda la ganadería su hermana Doña Wenceslada de Paz, quién en el año 2.002 vende a Don Jesús Fraguas Villafranca.

